Cocina Blanco Innsbruck y grafeno de 6,4 m²
Esta cocina blanco Innsbruck y grafeno, diseñado por Novoestil y tomando como base el catálogo técnico de muebles de cocina Santos, combina de manera óptima las indicaciones y preferencias del cliente para lograr un espacio que transmite funcionalidad y estilo contemporáneo.
La cocina se articula alrededor de una isla central que conecta con la zona de estar, creando una atmósfera fluida y abierta. Las fotografías adjuntas enfatizan esta integración, mostrando la armonía entre la cocina y el salón. La distribución de los muebles de cocina Santos, en acabado blanco con cajones en tonos cálidos, ofrece una estética equilibrada y moderna.
El diseño prioriza la ergonomía, facilitando el libre movimiento y el acceso rápido a los utensilios y electrodomésticos. Se han incorporado elementos cuidadosamente seleccionados de otros catálogos técnicos para atender necesidades específicas: un fregadero de una cubeta en color antracita de la marca Blanco, así como un grifo monomando de Hansgrohe que realza la sencillez y la elegancia del conjunto.
Para conseguir unidad visual, se han utilizado superficies de Neolith en la encimera, sobre isla y panel de pared, con un acabado en tonalidades cementosas discretas. Esta textura aporta un toque de sobriedad y se combina con el pavimento de Porcelanosa, que unifica perfectamente las zonas de trabajo y paso. Alternativamente, se ha valorado la opción de un suelo laminado Pergo en tonalidades naturales, pensado para quienes buscan calidez y fácil mantenimiento. La iluminación se ha resuelto a partir de focos empotrados de diseño redondo y lineal, además de tiras LED sutilmente instaladas en perfiles integrados.
Este enfoque lumínico permite destacar la zona de la isla al mismo tiempo que crea un ambiente relajante, ideal para el día a día. En carpintería es importante resaltar la puerta oscilobatiente en acabado mate y vidrio que contribuye a que la luz entre en la estancia sin obstáculos, reforzando la sensación de amplitud.
A nivel técnico, se han realizado trabajos de albañilería y lampistería para asegurar una correcta instalación de agua, desagües y electricidad, cumpliendo así con todas las exigencias prácticas de la reforma.
El falso techo de pladur aporta la posibilidad de ocultar los sistemas de iluminación y ventilación, ofreciendo al mismo tiempo un acabado limpio y uniforme. En síntesis, esta cocina responde con precisión a las necesidades planteadas por el cliente, integrándose con el salón para una convivencia más cómoda y social. Todo ha sido concebido para que el espacio sea agradable, relajante y práctico, desde la disposición de la isla hasta la elección de materiales.
Las imágenes adjuntas subrayan cómo se funden ambos ambientes, confirmando el éxito de un diseño que aúna usabilidad y armonía.
